miércoles, 2 de septiembre de 2015

Ojalà


Ojalá yo fuera una mujer sencilla con la sola preocupación
de vivir a toda prisa.
Ojalá no hubiera visto muertos en cada esquina,
patrias a la deriva,
sepulturas atroces,
 infancias delirantes donde sólo crecen los golpes.

Ojalá pudiera desandar la vida.
Ojalá no fuera ni poeta, ni vasca.
y  me importaran un bledo
los hombres y las mujeres
que deambulan
buscando paz
en las fronteras.

Ojalá me importaran un bledo
cada uno de sus hijos,
cada una de sus ruinas,
cada uno de sus recuerdos.

Ojalá pudiera arrancarme este corazón
para vivir pausadamente,
sin este dolor que es impotencia,
sin esta impotencia
que va  pudriendo los poemas.

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