miércoles, 23 de abril de 2014

Dìa del libro

Viñeta de Kalvellido

Dicen que hoy es el día de libro.
Qué cosa tan curiosa, celebrar los libros cuando se lee poco y deprisa.
Cuando la libertad del escritor se puso en cuarentena y los más célebres escriben al dictado de las monedas.
Ahora mismo lo que menos interesa es el conocimiento, que la gente aprenda, que la gente sepa. Esto puede abrir una brecha en las conciencias.
Aquí está el peligro, aquí está el arma, aquí está la destrucción.
Por eso se muestra al escritor como una divinidad, alguien con una luz mágica dispuesto siempre a besar las manos de quienes los premian, sean reyes, presidentes o princesas.
Interesa mostrar al escribidor como un ser humano claudicante, sobornable, capaz de mostrar sus villanías sin ruborizarse.
Interesa sepultar a Bergamín, o matar de viejo amoroso a Machado.
Es alabado Saramago pero a Sastre no se le nombra.
María Teresa León, no cuenta, cuenta Alberti y sus arrebatos de egolatría.
Las banderas que enarbolaron son arrancadas de sus escritos, que no se sepa que fueron comunistas, republicanos, anarquistas, seres libres al fin y al cabo.
Que no se sepa que detrás de algunos libros hubo una vida consecuente, a veces de muerte, a veces de guerrilla, a veces de cárcel, de exilio o simplemente de olvido.
Que no se sepa que el oficio de escribidor no es publicar y tener éxito, es hacer que las palabras sean voz de quien se calla, sean sueño y esperanza, sean alas, dulces alas que nos lleven hasta la verdad y sus paraísos.

En fin, yo me quedo con el coraje de mis autores favoritos, con sus textos crucificados y hago un brindis de desprecio por aquellos escribientes que se llenan los bolsillos en despachos donde les susurran qué tienen que decir, que pensar y dónde.

martes, 22 de abril de 2014

Los niños

Viñeta de Kalvellido

Me preocupan las personas que se adaptan, que son capaces de vivir con el horror diario, que pasan página y miran para otro lado.
Me preocupa que los hijos de estos despreocupados crezcan indiferentes al sufrimiento ajeno, lejos de ellos mismos, entrenados para la docilidad, acostumbrados a la escasez de preguntas o de ideas, al desconocimiento de la libertad y sobre todo me preocupa que  hagan borrón y cuenta nueva y crean que la empatía es algo que no sirve.
Creo que la colonización de la humanidad será completa el día que la infancia desconozca que hay quien llora y quien canta más allá de los muros de sus casas.
Que màs allá de su pan, en otras mesas escasea.
Es sistema es tan perverso que sabe esto, sabe que los niños serán sumisos mañana si  neutralizan pronto sus conciencias, si  les arrancan su sed de saber, de crear, de reír o de juntarse.
Necesitarán sus brazos en el futuro, sólo eso, unos brazos mansos, silenciosos, solitarios.
Por esto me preocupan los padres fríos, porque en realidad sus hijos nacieron  para ser libres aunque ellos no lo sean, aunque a ellos no les importen los andrajos, ni las rejas, ni las letras.

Y porque son tantos los que respiran ajenos al dolor que vive enfrente que pienso en sus niños y no puedo dejar de estremecerme al imaginarlos en un futuro con su corazón tristemente vacío mendigando salario y besando a quien se lo da o se lo arranca de las manos. 

lunes, 21 de abril de 2014

Poema tonto XV

Viñeta de Kalvellido

Siento que la vida mastica mis huesos para escupirlos
a los pies de quienes me dejaron huérfana
de amor y de otras prisas.
Los roe lentamente
en un silencioso ritual donde poco a poco
va cayendo la piel sobre el espanto.
Siento que la vida clava sus uñas en mi vientre
porque es ahí donde se gestan las palabras que me nacen,
porque es ahí donde la derrota de existir
se hace voz y compañía,
porque es ahí, en mi vientre fecundo
donde hablan los hombres y las mujeres a los que la rutina
les paga  tristeza y otras heridas.
Siento que la vida insiste,
con su dientes y sus uñas,
año tras año,
lluvia tras lluvia.
Pero dentro de mí
hay un aliento que perdura,
hay un poema que no calla,
hay un gentío que llora y canta.
Y por más que me muerda la vida
estaré  para escribir los poemas que ellos me dicten.

miércoles, 16 de abril de 2014

Sobre el optimismo

Viñeta de Kalvellido

En estos tiempos yo no puedo ser optimista.
Ojalá pudiera quedarme deslumbrada mirando a los que arriesgan, luchan, siguen, siguen.
Pero la usura es dueña de un ejército de miserables demócratas que disparan en la nuca y por la espalda a los pueblos.
Ya no somos útiles, nuestra mano de obra cotiza a la baja porque somos demasiados los que necesitamos algo, lo que sea, un poco de pan, un poco de sal.
Y este desamparo puerta a puerta, en la intimidad, cuando el hambre acecha y acecha la incertidumbre y la vida es un lugar donde el fantasma de la precariedad duerme los sueños hasta podrirlos, entonces es posible atar nuevas cadenas y ponernos a trabajar de rodillas, lamiendo con gratitud los mendrugos que quedan.
Es un trueque siniestro donde se intercambia tiempo por humillación.
Donde nos arrancan la vida.
Donde somos sustituibles por otros más saludables o más jóvenes o menos capaces para la libertad.
Es así.
 En un mundo donde tantos millones de personas ni tienen trabajo ni hay una mínima esperanza de conseguirlo, el mercado compra esclavos. Es el paraíso para los pervertidos
Y el infierno para los que tienen sus brazos vacíos.
La historia dice que los imperios se nutren con yugos de pan.
Està en nosotros llevarlo a cuestas o destruirlo.

domingo, 13 de abril de 2014

diosito

Viñeta de Kalvellido

Yo nunca he visto a dios,
 ni quiero.
Pero he escuchado sus cuentos llenos de miedo.
He conocido las cruces y los látigos
que ponen, en su nombre, a los pueblos.
No, no lo he visto,
no he podido conversar con él,
ni he podido pellizcar su barba blanca.
Quizá no se acerca a las poetas,
quizá prefiere dejar  evidencias sólo en  aquellos que tienen alma.
No lo he visto,
pero creo que existe allá donde la resignación pone alambradas
a la conciencia.

sábado, 12 de abril de 2014

El pàjaro

Viñeta de Kalvellido


Cuando vengas a mi casa,
verás en la puerta un pájaro.
Yo habré ido a buscar a ese cobarde que lo dejó cadáver.
Lo buscaré para dañarlo.
Entre los hombres, encontraré a ese hombre
artesano del dolor de balde,
entre los hombres encontraré a ese altruista del espanto.
Ni un grito, ni un insulto,
Ni una sola palabra de las que guardo.
Le miraré a los ojos, a ese pozo desde el que miran los que
tienen el corazón muerto
y cantaré con voz muy clara:
Hay manos con piedras y plomo
porque la libertad de los pàjaros
les de asco.

jueves, 10 de abril de 2014

Poema tonto XIV

Viñeta de Kalvellido

Si no sabes recorrer las huellas
que dejan en la memoria
los sables.
Si no sabes mirar hacia delante
llevando a rastras la infancia.
Si no sabes recomponer los pedazos que fueron quedando
de ti mismo cuando el dolor era hondo
y era hondo tu penar
y era hondo el mar de tus lágrimas centenarias.
Si no sabes cantar después de todo
o brindar a pesar de la derrota,
si a pesar de todo no aprendes
a silbar cuando te miran,
a reír cuando  la locura  desafía  esta vida de sudarios y de hambre,
a gritar cuando el silencio es la mordaza que lacera cada instante.
Si a pesar de todo no aprendes
que estamos mejor juntos,
mirándonos de frente.
Quédate entonces, aferrado a tu tristeza,
a nosotros nos espera un mañana
limpio de sal  y  de tinieblas.