sábado, 16 de noviembre de 2019

Bolivia



En Bolivia con la excusa de un fraude electoral han conseguido que Evo Morales se exilie en México y se autoproclame Presidente Jeanine Añez, Biblia en mano.
Que Evo sea Indígena debe molestar a todos.
Que Evo gobierne también y muy especialmente para esa mayoría de hambreados indígenas debe ser una afrenta colosal.
Que haya resistido legislatura tras legislatura las embestidas de sus opositores,
que no haya sido posible a pesar de las difamaciones acabar con su liderazgo,
que no se doblegue ante el imperio,
que se alinee con Cuba y Venezuela,
que introduzca mejoras económicas, sociales, culturales, democráticas, es motivo suficiente para arrancarlo de cuajo y poner en su sitio a alguien más obediente a los intereses de los blancos, de los ricos, de los que miran a los gringos con fanatismo.
La vieja historia de América Latina: Cuando se intentan cambian de raíz las cosas la máquina de la barbarie comienza su fabricación en serie: intoxicaciones mediáticas, ejército a las ordenes de USA, violencia en las calles, secuestros, asesinatos, persecución a los movimientos civiles, fascismo puro y duro.
Bolivia perseguida. Bolivia castigada. Bolivia resistiendo el terror esparcido por sus alamedas.
¿Nos suena?
Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay, Honduras….

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Qué verguenza



Qué vergüenza da esa España patriotera de toros, futbol y mantilla,
esa España que bendice la ira desatada contra las urnas,
esa España que sabe mucho de odio y poco de poesía.

Qué vergüenza dan sus caras gastadas por el sudor y el hambre, qué vergüenza verlos pidiendo  respeto a la ley y el orden.
Qué vergüenza dais españolitos, esclavos de viejas ideas, lameculos de caciques, mamporreros de quienes roban a vuestros hijos pan y salario dignos.
Qué vergüenza siento cuando desfiláis sin sentido, casi descalzos casi famélicos.
Qué vergüenza vuestro trabajo esforzado, vuestras penurias al viento, vuestra fiereza desperdiciada en banderas rojigualdas, en misas de brazo alzado, en plazas atiborradas de aguiluchos y de necios.
Españoles vergonzantes, vosotros que veis a dios y al rey como superhombres, vosotros que no queréis una nueva patria, ¿es que no tuvisteis sed, es que no tuvisteis deudas?, ¿acaso vuestros hijos no enfermaron?, ¿llegáis a fin de mes con luz y agua potable?
Españoles, qué vergüenza, otra vez os alegráis de la mano dura y el golpe, de la cárcel para aquellos que no admiten las derrotas.
Españoles, miraros las manos ásperas, miraros la espalda dañada, miraros los pies a rastras camino de las limosnas.
No seáis otra vez la vergüenza de esa España que se alza con el puño levantado.
De esa España que murió arruinada y está dispuesta a nacer por la democracia.
No seáis otra vez la vergüenza de esa España que empieza a morir de rabia.


martes, 12 de noviembre de 2019

Llorar a solas



No es momento de llorar a solas con la esperanza hecha trizas.
Se acercan tiempos demasiado difíciles, no malos tiempos que llegarán mañana, ni la próxima primavera.
Se irán colando los días aciagos durante años o quién sabe, décadas.
Hablo de malos tiempos porque hablo de neofascismo.
No hablo de España, ni siquiera hablo de Europa, hablo del mundo.
Por donde quiera que miremos asoma una realidad de escalofrío:  indígenas atropellados por multinacionales, estudiantes acribillados por militares en democracia, golpes de estado orquestados por los imperios, miles de seres humanos errantes por desiertos, en océanos, en selvas sin ser auxiliados.
Mientras esto sucede y vivir se va convirtiendo en un privilegio la ideología más criminal suma fieles a su causa.
Escala peldaños.
Asciende al cielo de los medios de comunicación como si fueran santos.
De nuevo están triunfando.
Y por eso insisto: no es momento de arrancarnos los nudillos a mordiscos, no es momento de darse golpes en el pecho por lo que no hicimos o hicimos mal.
El hecho es que ya están de nuevo en las calles de Santiago, de Madrid, de Houston, de Atenas o Marsella.
Con el pecho al descubierto o de tiernos liberales, cantan su victoria.
Y a nosotros no nos queda otra que airear la memoria, fundir las rabias y plantar cara a esta realidad que se quiere imponer de aporofobia y odio contra los que soñamos con unas democracias auténticas.


sábado, 9 de noviembre de 2019

Tiempos extraños



Mañana domingo iremos a votar.
Se reduce a esto la democracia: acudir mansamente el domingo que nos mandan, elegir entre un abanico de posibilidades poco amplio e introducir el voto. Esto es todo, ese es nuestro precio.
Lo demás son palabras que se lleva el viento, promesas que no se cumplirán.
Pero es que además en nuestra democracia ibérica se añaden ingredientes que no pueden disimular su neofascismo en alza.
Pongamos, por ejemplo, que ahora mismo hay presos políticos en las cárceles, pongamos, por ejemplo, que la corrupción pudre los cimentos desde lo más profundo, pongamos, por ejemplo, que incapaces de solucionar lo que sucede en Cataluña optan por lo más fácil que es la mano dura.
Pongamos, por ejemplo, que en esta democracia no existe la libertad de expresión, la ley mordaza husmea entre las canciones, las redes, los poemas.
Y claro está, en esta democracia las trabajadoras a jornada completa son pobres, los de media jornada son míseros y los que no curran en nada, son nadies, es decir, son nada.
La malnutrición infantil aumenta.
A nuestros viejos no les alcanza para pomadas.
Los jóvenes huyen a otras democracias más demócratas.
Y así las cosas mañana votaremos, Cataluña vivirá su estado de excepción democrático y los demás aguardaremos los resultados como si efectivamente fueran a cambiar algo.
Son tiempos extraños.






martes, 5 de noviembre de 2019

Credo sin dios.



Yo no creo en ellos, sólo creo en nosotros.
Creo en nuestra fuerza, en nuestro poder, en nuestras razones.
Si no creyera en nuestro canto daría por vencida la vida.
Porque a lo único que podemos aferrarnos es a quienes siguen luchando como archipiélagos perdidos en el mar de la indiferencia.
Creo en las luchas lentas, lentas como siglos y en las que estallan de pronto en las calles porque ya no podían aguantar más su hambre.
Creo en el pueblo, en casi todos los pueblos, en los que gritan y en los que están callados aguardando el fósforo que encienda su conciencia.
Creo en la desobediencia porque quien desobedece cada día es más libre
Creo que la violencia nace en un solo lado y cuando la enfrentamos con palos y piedras es a nosotros a quienes llaman mercenarios.
Creo en la ternura que nos une cuando urge ponerse en pie para defender a los más vulnerables.
Creo en nuestra paz sin tregua, en nuestra paz sin sed, en nuestra paz de pan, de libros, de jornales dignos.
Creo en nosotros, hombres y mujeres de colores distintos, de lenguas distintas, de religiones y ateísmo. Creo en nosotros de humanas riquezas, de empatía bárbara, de solidaridad extrema.
Tengo fe sólo en nosotros mismos.

miércoles, 30 de octubre de 2019

El tuerto



Yo pensaba que las personas de izquierda teníamos tres o cuatro conceptos claros y que con ellos podíamos analizar la realidad sin traicionar a los nuestros.
Pues no.
Resulta que un dirigente zurdo, de esos que se llaman comunistas de toda la vida, con un discurso amable y electoralista ha criminalizado a los jóvenes y al movimiento democrático catalán.
Es decir, todos aquellos que han sido golpeados, detenidos, heridos, mutilados, se lo han ganado por violentos.
Es decir, no es ciego, es tuerto, ve sólo por el ojo de los intereses patrios.
Si reprimen salvajemente en Chile, está feo, si reprimen en Cataluña, ya no es tan feo, doble vara de medir para dos pueblos que exigen derechos, libertades, justicia.
En fin, que el señor Garzón, muy majo y galante, muy tierno y conciliador, se ha puesto enfrente y ha dicho disparen que Cataluña lo merece.
Hay que joderse.

sábado, 19 de octubre de 2019

El parto



Cualquier pueblo que se rebela, que se alza poderoso, que no acata el orden, cualquier pueblo insisto, que levanta la voz y arriesga sus pulmones para respirar aires de libertad tiene la admiración de esta mujer que escribe desde el margen izquierdo de la vida.
Cataluña hoy ha puesto en jaque la democracia ficticia en la que vivimos. La ha desnudado para enseñarnos que su esqueleto no se sostiene, no puede caminar. Aunque se empeñen en mostrarla saludable, su columna vertebral está partida en dos.
Porque han decidido que las urnas son delito. Votar, algo tan simple, es delito.
Porque han decidido que algo tan democrático como preguntar sea la excusa para la cárcel y el exilio.
Porque han decidido que la represión es la varita mágica que pondrá de nuevo las cosas en su sitio.
Porque ya faltan ojos en las calles, y ya las detenciones se multiplican y a esta misma hora los catalanes que no acatan leyes de injusticia serán terroristas.
Y qué quieren que les diga, es por ellos, pero también por nosotros.
Llevamos demasiado tiempo tragando los sapos que dejó el franquismo. Los “demócratas” besan agradecidos los cojones monárquicos y nos piden cínicos que les votemos.
Es la hora de la República, viene naciendo, ayudemos.