domingo 29 de enero de 2012

Los responsables


Viñeta de Kalvellido

A juzgar por los mensajes lanzados a quemarropa los causantes de esta crisis son los emigrantes, que no vienen a trabajar, ni a malmorir, si no que vienen a gorronear las prestaciones sociales, también son responsables los trabajadores, por perezosos, protestones y arribistas, han querido tenerlo todo, casa, pan, salario.
Son responsables los médicos y de los maestros mejor ni hablamos, también los jóvenes que estudian y estudian hasta convertirse en carne de empleos precarios, los viejos, que tienen la desvergüenza de morirse a poquitos y no de golpe y porrazo. Los funcionarios, los desempleados mayores de 45, los de larga duración, los ahorradores porque ahorran, los despilfarradores porque no guardan, los que se quejan, los que frecuentan las calles y las plazas, los que se atrincheran en la rabia.
Son responsables así mismo los que se visten con pantalones porque se los bajan, los que se visten con chaquetas, porque se las cambian, las que llevan vestido, abrigo, zapatos o van descalzas.
Es decir, resumiendo, lo que pretenden es que nos mordamos unos a otros, que nos señalemos con el dedo, que sembremos odio donde deberíamos juntos plantar cara.
Porque bien apretados, hombro con hombro, el mundo sencillamente podría estar en nuestras manos.

viernes 27 de enero de 2012

Los niños del futuro


Viñeta de Kalvellido

Yo no sé qué podremos contar a los niños del futuro.
Quizá deberíamos empezar diciéndoles que los reyes, las princesas y toda esa sangre azul conseguida con herencias siniestras, son sólo eso, piel, huesos y riqueza, que sólo son perpetuos maleantes, conspiradores que atravesaron la historia usando el miedo y el sable.
Quizá deberíamos explicarles que los grilletes están en las conciencias, que la modernidad dejó de lado los corazones, que somos indigentes, parias en un mundo donde sólo existe quien compra o quien vende.
Deberíamos resumir este presente que paga al contado la paz con masacres.
Deberíamos hablarles de los epitafios escritos con sangre, de la esperanza que espera y espera, de los cabrones, de los amos de piedra.
Deberíamos contarles que nuestra realidad fue un permanente toque de queda, que los hombres y mujeres comunes vivieron con la violencia apretándoles los dientes.
Deberíamos resumir nuestras vidas diciéndoles que una vez pertenecimos a unos cuantos dementes.
Pero ustedes perdonarán que no quiera hablar a los niños con tanta franqueza,
Deseo, por esta vez, explicarme como poeta para decirles que el mundo que tienen guardó para ellos la locura ancestral de soñar con ser un poco más libres, que tienen manos para cavar la memoria y que florezcan los nombres, que nunca deben callarse porque el silencio es metal y abre paso a toda clase de muertes.
Deseo decirles a esos niños que muchos de nosotros gastamos la poca vida que nos fue quedando con el puño en alto, que fuimos muchos los que nos negamos a morir con los labios sellados.
Y que nunca quisimos dejarles como legado las viejas quejas de los esclavos.

jueves 26 de enero de 2012

En alguna parte


Viñeta de Kalvellido

En alguna parte alguien canta tus silencios.
Alguien, algunos, unos pocos, ojalá demasiados
rompen la voz sin podrirse de amargura.
Gastan las canciones,
deshuesan las palabras,
se enfrentan a la vida
con nuestras memorias calladas.

Y no hay bostezos que les sirvan
y no aceptan velos ni mordazas,
apuestan todo o nada
cada vez que cae al suelo la esperanza.

De noche, es de noche para todos,
para todos están los días contados,
a todos nos mutilan los sueños,
nos desnucan el presente,
nos quieren obligar a ser neutrales.

A todos, si,
a todos, cada rato, en cada paso, con cada latido,
nos acorralan el destino.
Pero sólo alguien,
algunos, unos pocos, ojalá demasiados
se resisten a aceptar esta derrota
de callar y callar y callar
en este mundo apestado de verdugos.

lunes 23 de enero de 2012

El credo virtual


Viñeta de Kalvellido

El mundo virtual se tambalea.
Tiene el cañón de una recortada en la nuca y le pesan las cadenas.
Piensan arrancarle los ojos y las orejas. Piensan convertir su lengua en lengua bífida que envenena.
Piensan clavarle las uñas con la excusa de unas monedas.
Piensan poner en sus manos un látigo que amanse las bestias.
El mundo virtual, tan preñado de ideas y de irreverencias, con tantas alas como letras, con tantos sueños y herejías, hoy peligra.
Quieren que hable un sólo idioma, un sólo credo, una simple letanía que hipnotice los aullidos.
Porque muestra las heridas, los olvidos, los disparos a bocajarro, las mentiras.
Porque enseña la barbarie en carne viva.
Porque alumbra esta noche que nunca termina.
Porque es libre
y la libertad es mejor que no ande furtiva,
es mejor que no exista.

viernes 20 de enero de 2012

Sopa-po


Viñeta de Kalvellido

Con estos dimes y diretes que está teniendo la ley gringa “sopa”, sencillamente me pregunto ¿a quién puede sorprender esto?
Porque si en mi país pequeño los que mandan tienen miedo a la información inconveniente y subversiva y por este temor cierran periódicos, radios, webs se encarcela a la gente, se la tortura, pues a nivel global, decía yo, está tardando mucho en suceder.
Bajo cualquier forma, con cualquier disculpa, es urgente para los poderosos tutelar el pensamiento.
Que no se derrame ni una gota de esas ideas que revientan las conciencias, que nadie pueda saber lo que no debe, que esté la palabra arrestada, en cuarentena, que sólo tenga libertad condicional la letra que acaricia el sistema.
Y si además de esto, conseguimos que paguen por su analfabetismo pues matan dos pájaros con un sólo tiro.
Hay mucho revuelo en el cielo virtual, muchos alborotando pero en definitiva es la vieja historia: Los que son una amenaza para la impunidad, para el saqueo, mejor callados que muertos.

domingo 15 de enero de 2012

La soledad


Viñeta de Kalvellido

Esta es una sociedad obligada a vivir en soledad.
Todos juntos podemos, uno a uno, no hay remedio.
En nuestras casas, que son celdas, masticamos armoniosamente impotencia.
Y se suicidan los ancianos o se aburren los niños o se calma la furia con futbol, misa, temores.
El aislamiento es una victoria para los que rentabilizan la miseria.
Hacernos creer que lo que sucede es culpa de nuestro derroche, de nuestra pereza, es lo mejor que puede suceder para que nada cambie.
Y así, si interiorizamos este discurso de por mi culpa, por mi gran culpa, por mi putísima culpa, los que mandan, campan a sus anchas repartiendo resignación que es lo mismo que salarios a la baja, desahucios sin protestas, hambre a manos llenas.
En fin, que al dividirnos en pobrezas, al separarnos por cantidad de deudas o hipotecas, al fragmentarnos con esclavitudes de primera o de tercera, nos volvemos autistas en estos tiempos de látigo y cadenas.
Y nada es peor para el futuro que sentirse atrapado por la siniestra profecía de “siempre ganan los mismos”

jueves 12 de enero de 2012

Los muros


Viñeta de Kalvellido

Los muros y alambradas que se levantan parten en dos la tierra.
Para que los de dentro se sientan a salvo se construyen murallas que dejan fuera la hambruna o la desesperación.
Y si alguien se cuela por las rendijas, si alguien se atreve a desafiar el porvenir violento de sus vidas, si alguien desea salir del ayuno, de los harapos o de la metralla es aporreado en las calles o en las celdas.
Porque es delito ser pobre, ser un invisible, ser un don nadie.
Es un crimen buscar abrigo, buscar salario, buscar letra o pan o pueblos sin sables.
Porque es mejor amontonar los cadáveres lejos, al otro lado huelen menos.
Y este espanto de mirarlos como si fueran algo molesto abre de par en par las puertas del fascismo.
Y este horror de no compartir con ellos siquiera esta pizca de rabia o de ternura, este horror de culparles de las cadenas que sujetan nuestras miserias me hace pensar que quizá dentro de nosotros mismos están los muros más infranqueables, los que sólo se derribarán si nos vemos todos como iguales: supervivientes en un mundo de barbarie.