miércoles, 22 de octubre de 2014

La no- canciòn del estudiante

No canto no.
Sólo escribo
para recordar que ya no seréis cantores,
que  vuestra garganta no podrá decirnos cuanto duele
ser joven en medio de la barbarie,
en mitad de ese desierto de impunidad donde hay  demasiados cadáveres.
No canto, no.
No se puede cantar en la hora de los crímenes.
Nada.
No canto.
No puedo hacerlo,
se pudren  mis labios
si hago canción
del espanto.

martes, 21 de octubre de 2014

Dònde


¿Dónde cubrieron sus nombres con tierra y ceniza?
¿Adónde llevaron sus huesos o sus vidas?
¿En qué lugar enterraron  tantos mañanas,
tantos sueños y rebeldías,
tantos?
¿Dónde están sus huellas?
¿Dónde está el clamor del mundo partiendo en dos cada día que pasa, cada día?,
¿Partiendo en dos ese silencio espeso que se clava en un país con desaparecidos?
¿Dónde están, dónde?
¿Dónde los asesinos?
¿Dónde los dedos que apretaron los gatillos?,
¿Dónde los dedos que encendieron el fuego que abrasó tantas semillas?
¿Dónde están, en qué parte?
Decidlo, verdugos,
Decidlo,
decidlo,
decidlo.

domingo, 19 de octubre de 2014

En pie, aunque duela


Acostumbrados al espanto.
Aislados del horror que vive lejos.
Aislados del horror, como si nada.
Los países son espejos que no devuelven la mirada.
Como si nada.
Día a día.
Como si nada.
Como si no tuviéramos piel que se estremeciera,
como si no tuviéramos puños que se levantaran,
como si no tuviéramos corazón para ponerlo en pie,
en pie, de cualquier manera.
En pie el corazón, aunque duela.
En pie la poca humanidad que nos queda.
En pie.
En pie, maldita sea,
frente al fuego y la metralla,
frente al verdugo y sus cadenas,
frente al espanto, maldita sea,
sin dejar que sean costumbre
las muertes lejanas y las que están cerca.

sábado, 18 de octubre de 2014

La jodienda

Imagen de acciòn poètica tucumana

Me jode la gente que en los momentos serios está alegre,
que en los instantes donde es necesario un abrazo, se cruzan de brazos,
los que creen que la amistad les da derecho a mercantilizar los afectos,
los que hablan  porque les pudre el silencio,
los que olvidan pronto porque son voluntarios amnésicos,
los que dan la espalda cuando necesitas su aliento.
Me joden todos estos emperadores del cinismo
que fallan cuando estamos a un paso del abismo.
Me joden porque desorientan  la brújula por la que guío mis pasos
y tropezar con el desencanto  rompe a cualquiera en mil pedazos.

jueves, 16 de octubre de 2014

El ejèrcito

Imagen de acciòn poètica tucumana

Hay un ejército de tristeza esperando en mi corazón
un alto al fuego,
una tregua,
un canto alado que se haga voz.
Hay un notario sumando huesos,
un escribano contando versos,
y una modista zurdiendo agravios con los pulmones agrietados de tanto gritar.
Hay un pelotón de fusilamiento,
hay guerra dentro de mi corazón.

No sé si voy o si vengo,
no sè de qué lado estoy,
hay un ejército de tristeza
siempre alerta  en mi corazón.

lunes, 13 de octubre de 2014

Receta

Imagen de acciòn poètica tucumana

Escribir un poema no es cualquier cosa.
No vale sólo la tristeza, ni la impotencia,
No valen sólo un puñado de letras urgentes.
Para escribir un poema  necesito
al menos un espejo,
al menos agua,
al menos.
Un espejo para mirar mi calavera,
agua para lavar mi mano izquierda.

Para escribir un poema
no basta morder la pena,
no basta hundirse,
no basta el desafío de vivir.
Para escribir un poema necesito
un espejo que no  deforme
y agua para limpiar las palabras  que ensucio
con el roce de mi ego.

Un espejo, agua,
y tomarme en serio
este oficio
de escribir  versos
más allá de los infiernos.


domingo, 12 de octubre de 2014

12 de octubre


No fuimos nosotros los que viajaron con látigos y espejos, con cruces y dioses de miedo.
No fuimos nosotros los navegantes que encontraron la codiciada estrella de América.
Nosotros, contables, carpinteros, lavanderas, poetas, hoy seguimos en las mismas galeras.
No fuimos nosotros los que se repartieron los pueblos para abrirles en canal los vientres.
No fuimos nosotros, ni los sirvientes, ni los hambrientos, ni las putas sarmentosas, ni las parturientas.
Fueron los de siempre.
Los que pasan por la historia con la gloria de la sangre y de la muerte.
Fueron ellos, los de siempre.
Los brutos de humanidad, los imposibles.
Los mismos que hoy conspiran y abren grietas inmensas por donde caen irremediables vuestras banderas.
También las nuestras.
No fuimos nosotros entonces, ni lo somos ahora.