miércoles, 28 de enero de 2015

Acèrcate


Acércate,
mira  los portales,
no hay luz en ellos,
viven su orfandad a oscuras,
apenas hay calor,
apenas hay canciones,
esperan en  tinieblas al perro que viene a desahuciarles.
Todo está quieto, sólo los lamentos se mueven por el aire.
Sólo el miedo a dormir,  cansados, en la calle,
sólo la impotencia se arrastra pegajosa con las llaves.

La casa derruida de esperanza,
los niños callados y sin risa,
las mesas vacías y sin pan
y este amargo dolor sin crucifijos
que deja a la intemperie sus destinos.

Acércate,
mira de cerca,
eres tú y son los otros.
Son los mismos ojos,
es el mismo pueblo
y es el mismo objetivo:
robar las casas del pobre,
robarlas y dejarnos
bajo un cielo donde
deuda a deuda,
sin armisticio,
morimos sin abrigo.

miércoles, 21 de enero de 2015

Estoy cansada


Qué cansado es vivir
cuando los arañazos son audaces,
cuando la lógica de la vida es una trampa,
cuando los días envejecen
y las noches son inmensas travesías.
Qué cansado es vivir a pulmón,
en carne viva,
llevando a rastras oscuros tiempos de sepultura,
oscuros instantes donde todo fue posible:
el golpe, el insulto, la muerte a manos llenas.
Qué cansado es mirarse las raíces,
verse a una misma con el vértigo que dan los errores
y las caricias.
Que cansado es vivir con este lodo tan espeso,
con esta pena tan honda,
con este dolor insomne.
Qué cansado es vivir con la alegría hecha jirones.

martes, 20 de enero de 2015

Mano dura


Alambre de espino, muros, fronteras,
celdas, cámaras, delatores, espías,
mordazas, leyes, multas, golpes.
Policía de paisano,
policía en pie de guerra,
policía.
Represión, tortura,
represión, silencio,
represión.
Que estén quietos ,
que estén quietos mientras les jodemos,
que estén quietos y en silencio…
Si se mueven, mano dura y a la cárcel,
si se quejan, mano dura y a la cárcel,
si se juntan, mano dura y a la cárcel.
A por ellos, a por todos,
a por ti, a por mí, a por nosotros
que las leyes se escriben pa
 tenernos callados
mientras nos roban  tiempo, destino, salario.
¡A por ellos, a por todos,
mano dura y al pesebre!

domingo, 18 de enero de 2015

No creo


A estas alturas creo en muy pocas cosas.
He leído algunos libros, he viajado un poco, he sufrido a tiempo completo.
He visto minotauros convertidos en cervatillos,
he visto intelectuales sometidos,
he visto líderes políticos sobornados por Narciso,
he visto sindicalistas ricos.
Por todas estas cosas que he visto, hoy, creo en tan pocas.
Por eso los discursos que escucho me suenan vacíos.
Porque es fácil llenar el aire con palabras que tienen sentido,
es fácil sobornarnos con promesas,
es fácil hacer magia cuando los que te miran están ciegos de pobreza y de conciencia.
Pero hace falta algo más que palabras huecas,
hace falta coraje para poner en claro las cuentas
y los que tienen coraje o están en la cárcel o los silencian.
Será por esto, por lo que no creo en los que hablan demasiado.
Alto y claro, se les oye.
Les dejan porque el poder no tiembla.

sábado, 17 de enero de 2015

El delito


Hasta mover los labios va a ser delito,
hasta morirse de hambre,
hasta dormir a la intemperie.
Va a ser delito  amarse con andrajos,
 reírse sin motivo,
enloquecer a todo trapo.
Va ser delito respirar aire limpio cuando todo está podrido,
señalar los lutos de los  están vivos,
arrimarse a banderas, a templos, a fronteras
que no sean las correctas,
arrancarse con rabia la pena de vivir este tiempo lento de utopías
lento,
lento,
lento.
Va a ser delito ponerse
de pie en un mundo que encarcela
los gestos, las palabras, las ideas, las quejas.

En nombre de la libertad
la justicia fabrica  cadenas
para ti, para mí,
para los que nos negamos a existir
en el bostezo y en la indiferencia.

viernes, 16 de enero de 2015

Las preguntas

Son demasiadas las carnicerías humanas edulcoradas con propaganda.
Con excusas patrióticas y humanitarias.
Con excusas democráticas.
Las palabras deben ser disparos que ejecuten  la barbarie.
Las preguntas deben caer como cae el plomo, como caen los cuerpos.
¿Quiénes  obtienen ganancia de un pueblo tiroteado?
¿Quién paga la cuenta de tanta violencia?
¿Quiénes son los beneficiarios?
¿Quiénes son los enemigos?
¿Cuál es la recompensa?
¿Quiénes diezman?
¿Quiénes nunca arriesgan?
¿Quiénes financian los cuchillos?
¿Quiénes derrotan los sueños, ahorcan soberanías, destruyen la vida?
¿Quiénes acorralan a los emputecidos?
¿Quiénes resucitan la peste de la cruz gamada?
¿Quiénes son?
Y nosotros ¿quiénes somos?
¿Acaso no estamos todos, mujeres, negros, poetas, en el mismo lado?
¿Acaso no trabajamos todos pa que esos pocos sean libres?
¿Acaso no morimos en selvas o en desiertos, en el tajo o hambreados pa que esos pocos sigan en su opulenta rueda?
Entonces, somos de Ucrania y de libia y de Palestina, somos trabajadora en una maquila o emigrante desgarrado en una valla o desahuciado o maestro de una escuela.

 ¿Por qué  creemos entonces lo que nos cuentan los que no son como nosotros?

martes, 13 de enero de 2015

Las detenciones


Por esta regla de tres que se aplica en Euskal Heria para detener a la gente, puede ser que mañana sean detenidos, por ejemplo, los panaderos, porque los presos y sus familiares comen  bocadillos.
 Puede ser que sean detenidos también, los tenderos, los presos vascos van  vestidos.
Puede ser que detengan a los libreros porque los presos leen libros , a los carpinteros porque los presos políticos vascos tocan madera y no es precisamente la de sus cabezas, a los cantantes porque escuchan música,  a los poetas porque leen  poesía, a las madres, porque muchos presos tiene madres, a los hijos, porque algunos presos tienen o son hijos ,a los médicos, porque algunos presos están enfermos, a los profesores, porque algunos estudian, a los curas porque algunos fueron bautizados, a los torturadores…
¡¡¡Ay, no¡¡¡ a los torturadores no los detendrá nadie, esos pueden seguir libres.