lunes, 20 de noviembre de 2017

20-N El puerco


La Ley de Memoria Histórica de 2007 obliga a quitar todos los símbolos y monumentos que exalten el franquismo. Sin embargo, existen calles y edificios, placas conmemorativas e insignias que ensalzan a altos cargos y funcionarios franquistas.

Mientras respire saludable en cada renglón de la historia,
mientras no sean vencidos y arrancados sus honores,
mientras sea acunado con sus sables,
y su estertor no sea celebrado por los que lo sobrevivieron,
vive el tirano.

Mientras los nostálgicos con el brazo en alto peregrinen hacia el valle, 
mientras se apelotonen en las iglesias para esperar el milagro de su retorno,
mientras por las calles se paseen generales y fieles  mirando sus nombres propios escritos en mapas y en paredes,
vive el tirano.

Vive en la cruz y en la estatua.
en uniformes y calendarios,
en fachadas, en aspas, en flechas,
en el águila que sobrevuela paciente y hambrienta,
en misas dominicales y
en canciones impúdicas cantadas al sol y por la cara.

Vive el tirano, claro que vive.

Y mientras viva con paz su memoria ultrajante
los que sí merecieron una tumba noble
arañaràn la tierra hasta hacernos sangre.



sábado, 11 de noviembre de 2017

Me renacen


Cuando amanezco derrotada porque no encuentro el fósforo que incendie mi rebeldía, cuando no soy capaz de ver victorias por ninguna parte, cuando todo esto me sucede, miro a las mujeres.
Pero no a las que alumbran la historia con su luz, no a las que tienen sus nombres escritos con mayúsculas, no.
Miro a las mujeres sencillas, a las que hacen que este mundo sea menos fiero de lo que muchos desearían.
Estas mujeres que me ayudan a recuperar la esperanza casi siempre son humildes, casi siempre son apaleadas, casi siempre ignoradas.
Viven sus vidas a trompicones, asediadas por el hambre y por la guerra, viven pobremente sorteando el plomo, esquivando a los dioses. En pie frente a los golpes.
Desafían a quienes destruyen sus casas y disparan a bocajarro a los niños.
Viven pariendo en los controles militares. Pariendo sin luz ni agua. Pariendo vida en la barbarie.
Estas mujeres colosales en coraje, inmensas mujeres de olivo, acarrean el agua en sus pueblos ocupados, se levantan al alba para acompañar a los hijos a las escuelas y sortear el muro infranqueable, recuerdan a los mártires y salen a la calle para señalar a los culpables.
Buscan como liberarse, como volver a su tierra, como conservar la memoria en estos tiempos de cobardes.
Y no tienen una sola tregua.
Ellas son las que me renacen.
Por cierto, hablo de Palestina, de sus heroicas mujeres.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Què verguenza


Qué vergüenza da España, esa España patriotera de toros, fútbol y mantilla.
Esa España que bendice la ira desatada contra las urnas.
Esa España que sabe mucho de odio y poco de poesía.
Qué vergüenza dan sus caras gastadas por el sudor y el hambre, qué vergüenza verlos pidiendo a pleno pulmón respeto a la ley y el orden.
Qué vergüenza dais españolitos, esclavos de viejas ideas, lameculos de caciques, mamporreros de quienes roban a vuestros hijos pan y salario dignos.
Qué vergüenza siento cuando desfiláis sin sentido, casi descalzos casi famélicos.
Qué vergüenza, por dios, qué vergüenza, vuestro trabajo esforzado, vuestras penurias al viento, vuestra fiereza desperdiciada en banderas rojigualdas, en misas de brazo alzado, en plazas atiborradas de aguiluchos y de necios.
Españoles vergonzantes, vosotros que veis a dios y al rey como superhombres, vosotros que no queréis una nueva patria, ¿es que no tuvisteis sed, es que no tuvisteis deudas?, ¿acaso vuestros hijos no enfermaron?, ¿llegáis a fin de mes con luz y agua potable?
Españoles, qué vergüenza, otra vez os alegráis de la mano dura y el golpe, de la cárcel para aquellos que no admiten las derrotas.
Españoles, miraros las manos ásperas, miraros la espalda dañada, miraros los pies a rastras camino de las limosnas.
No seáis otra vez la vergüenza de esa España que se alza con el puño levantado.
De esa España que murió arruinada y está dispuesta a nacer por la democracia.
No seáis otra vez la vergüenza de esa España que empieza a morir de rabia.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Puede ir a peor


Puede ir a peor.
Puede haber más detenciones, pueden perseguir a más independentistas, a más tuiteros, a más maestros, a más cantantes, a más poetas, a más políticos, a más rebeldes, a más desobedientes, a más viejos, jóvenes, mujeres, hombres.
Pueden seguirte por las redes y darte caza.
Cazarte en casa o en la calle.
Pueden enviarte a la cárcel y olvidar después tu nombre.
Pueden ponerte multas por evitar desahucios, por llevar una camiseta, por votar, por iniciar debates, por escribir, por denunciar, por levantar el puño, por temblar de frío, por quejarte en silencio o a gritos.
Pueden hacer que te calles con golpes o presidio.
Pueden hacer lo que sea pa que  obedezcas.
Pueden convertir esta tierra en una cárcel inmensa, en una cárcel de miedo, en una cárcel sin rejas.
Pueden ir a peor las cosas,  claro que pueden.
Porque el pueblo que ni come ni trabaja está quieto y agarrado a la bandera  rojigualda. En lugar de combatir contra ella y sus cadenas prefiere conformarse con las migajas de libertad que le quedan.

domingo, 5 de noviembre de 2017

¡Que despierten los ciegos!


Que despierten los pueblos
que caminan ciegos.
Se acercan las bestias
a conseguir la victoria
del hambre y del plomo,
del hambre y del miedo,
del tiro en la tripa,
del sable oxidándose en sangre caliente
mientras ellos duermen.

Que despierten
los que nunca se atreven
a mirar el terror de las muertes.
Abrid esos ojos malditos, esos párpados quietos
que las cruces antiguas se agitan sin miedo.
Vendrán a por todos,
también a por ellos,
también querrán hacer con sus huesos
astillas para el fuego.

Que despierten los ciegos,
vienen a por todos.

También a por ellos.

sábado, 4 de noviembre de 2017

A plena luz del día


Ya no vienen por la noche, como entonces, cuando los niños dormían y no había ni borrachos por las calles.
Ya no vienen escondidos a dar la patada en la puerta para reventar el sueño de los que sueñan un mundo distinto.
Ya no hacen falta  soplones porque todo se ve y se oye.
Ahora llegan a plena luz del día, protegidos por la plebe que vitorea y aúpa los desmanes con los que se impone la ley y el orden.
Ahora llegan con los mandatos de una jueza a esposar a jóvenes vascos que riñeron, sólo eso, en un bar, de madrugada.
Ahora vienen a por Alfredo que mostró un muñeco para denunciar la dispersión inhumana de los presos.
Vienen a por los raperos, a por los que escriben tuits, a por los catalanes que salen a la calle con su verdad pacífica.
Vienen a por políticos independentistas que desobedecen para obedecer a un pueblo decidido a ser libre.
Vienen a por todos los que denuncian esta patria de fascistas.
Vienen a por todos porque la jauría los ampara, porque media España lame las manos de quienes torturan y detienen.
Porque media España vive de mendrugos y le gusta.
Porque media España exige más mano dura.
Ya no vienen por la noche, como entonces, vienen a plena luz del día a llevarse por la fuerza a quienes no claudican mientras los siervos aplauden y brindan por su España carcelaria, por su España anochecida.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

No vale todo


Todos sabemos que en el año 2014 el parlamento catalán rechazó el derecho de autodeterminación del pueblo palestino, saharaui y kurdo.
Todos sabemos también la admiración que han sentido Pujol y Mas por los sionistas.
Estos días el gobierno catalán, por lo visto, hace guiños a Israel para que medie con España.
Mal padrino para este bautizo.
Si yo fuera catalana lo último que desearía es tener como aliado a una Bestia.
No es que yo esté en contra de su derecho a ser lo que quieran ser, todo lo contrario, es lo mismo que deseo para mi pequeño país, Euskal Herria, pero no a cualquier precio.
No vale todo.
Viajar con Israel obliga a limpiar servilmente los caminos llenos de sangre.
Viene naciendo un nuevo país, viene naciendo digno, pero como en el parto permitan que Israel esté presente, se presagia un parto doloroso donde estarán muy solos.