martes, 29 de diciembre de 2020

Urte berri on 2021


 Faltan pocos días para terminar el año.

Es difícil hacer un balance de este 2020, tan sólo se me ocurre pensar en la COVID 19 y en la locura de estos meses atrás.

Pienso en los viejos muriéndose solos y en las trabajadoras sanitarias, haciendo malabares para no contagiarnos ni contagiarse.

Pienso en las cajeras y reponedoras de los supermercados, trabajando a destajo, para que los estantes tuvieran desde las cosas más elementales hasta absurdos elementos que nadie necesitaba.

Pienso en los repartidores, dejando en los portales los caprichos adquiridos en Ali Express o en Amazon.

Pienso en los que viven precarios y no pudieron salir a pedir unas monedas, a trabajar unas horas, a conseguir el pan necesario para llegar hasta el alba.

Pienso en los jornaleros que marchaban al tajo para ser explotados y enfermarse.

Pienso en todos nosotros, hacinados en sus casas algunos, en el paro, sin recursos.

Pienso que otra vez pagamos los mismos.

Y también pienso que nada ni nadie podrá con nosotros. Que nacimos para no claudicar ni ceder el paso a nadie.

Pienso que este 2021 será un desafío, un reto posible.

Si somos capaces de ver que el enemigo no está entre nosotros, sino que vigila de lejos sus créditos bancarios, sus apoyos electorales, sus tribunales del orden, si somos todos capaces de ver esto habremos vencido el miedo y nos veremos entonces en las calles.

miércoles, 23 de diciembre de 2020

No soy vulvoparlante


Soy mujer.

Formo parte de esta mitad de la humanidad explotada e ignorada desde el principio de los tiempos.

Cuando miro el mundo veo que la injusticia se ensaña aún más con nosotras y que es mayor nuestra pobreza.

Pero no voy a hablar de esto, de los siglos de infamia, ni de las violaciones, ni de la invisibilidad de las mujeres importantes de la historia.

Quiero deciros que, aunque muchas y muchos quieran últimamente cambiarnos de nombre, decirnos lo que somos y no somos, explicarnos con detalle sentimientos y discriminaciones… no soy “vulvoparlante”, aunque tenga vulva ni soy “persona que menstrua”, aunque menstrúe casi todos los meses.  

Llamarnos así me parece un ataque, un intento poco sutil de arrancarnos el significante para hacer desaparecer el significado.

De dejarnos en pelotas, de humillarnos.

Soy mujer y en este “mujer” del que yo hablo hay sitio para todas, para las trans y no trans, para las que aman de una forma u otra.

Pero si me alguien me preguntara qué soy además de mujer y de poeta, responderé siempre que sobre todas las cosas soy de la clase trabajadora.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Las bufonadas


 La justicia española se estira y se encoge como las tripas de Jorge.

Ahora van y dicen que quieren repetir el juicio a Otegi.

Una bufonada más en este circo que es España.

Como no les gusta verlo libre, como no les gusta lo que dice, como no les gusta lo que representa han propuesto que se le haga otro juicio por lo mismo.

Los fascistas contentísimos.

El tribunal de Estrasburgo dictaminó que Otegi pasó por la cárcel injustamente, pero esto es lo de menos.

El órdago está echado. Punto y seguido.

Alfon, Altsasu, Fran Molero, Alfredo, Hasel, Valtonic, Cataluña, etc., etc., etc.…

¿De verdad alguien cree que es posible la justicia en España con mimbres tan podridos como estos?

 

domingo, 29 de noviembre de 2020

Maradona o las diosas



Maradona murió y con su muerte hemos leído opiniones de todo tipo. Apasionadas casi todas ellas.

La verdad es que yo no admiraba a este tipo, ni siquiera me hacía gracia verlo frotándose la mejilla en el pecho del comandante y no lo sentí nunca como uno de los míos por el simple hecho de haberse tatuado la imagen del Che en su hombro.

Pero las reacciones a su muerte me han hecho preguntarme ciertas cosas. Por ejemplo, ¿alguien puede decirme de alguna mujer futbolista que despierte las mismas pasiones que Maradona?,

¿Alguien puede darme el nombre de una mujer, deportista de élite acusada de maltrato a su pareja?

¿Alguna mujer profesional de cualquier deporte ha sido pillada “graciosamente” pagando a tocateja por relaciones sexuales con adultos o con menores?

De haber sido así, es decir, que una tenista, una jugadora de baloncesto, una futbolista, una boxeadora hubiera sido borracha y pendenciera, hubiera visitado prostíbulos por doquier o hubiera soltado mamporros a diestro y siniestro a quienes compartían su almohada ¿estaríamos hablando de ella como “una diosa humanizada?

Resumiendo, Maradona parece el dios de los Hombres, por eso lo defiende a capa y espada el pueblo hambreado y también el pueblo ilustrado. Lo defienden porque esas “sombras” que le perdonan, esos “deslices” sin importancia, esas gracietas de niño consentido que regresa a los arrabales son el espejo de todos los machos alfa. De izquierda y de derecha. De este o de cualquier continente.

Si hubiera sido mujer, Maradona hoy no tendría quien la defienda, ni quien la llore. Ni siquiera nosotras, las mujeres feministas la lloraríamos. No podríamos ocultar sus delitos con eufemismos.

sábado, 26 de septiembre de 2020

COVID- 19 y libertad


 

La COVID 19 es tan real y letal como la ausencia de aire para respirar cuando se enferma.

Debemos protegernos, cuidarnos y cuidar a los de enfrente.

Ahora bien, creo que, de nuevo, los de siempre, sacarán rédito de esta tragedia.

En estos tiempos, con el mantra de evitar los contagios, se nos ha colocado en el cuadrilátero y la bestia no para de golpearnos. Porque el empobrecimiento sigue aumentando en cifras y en dramas, el desempleo bate récords, la educación está en riesgo, la sanidad ni os cuento, la cultura…

La explotación se esparce como una semilla invasiva y además de todo esto nos morimos a puñados, nuestros viejos se mueren solos y a nosotros apenas nos queda el miedo a enfermar o a ser desahuciados.

Esta situación hace sospechar que los emputecidos no van a aguantar mucho más y por eso despliegan militares por las calles, por eso compran material antidisturbios a mansalva, por eso nos vigilan tan de cerca que nuestros móviles son ya nuestros propios delatores.

Las medidas excepcionales llegarán para quedarse.

Cuando todo pase, cuando aparezca la esperada vacuna y vivamos libres de ella, el mundo otra vez habrá cambiado.

No a mejor, como muchos sostienen.

La libertad será un anhelo, un deseo insatisfecho.

viernes, 25 de septiembre de 2020

Vallecas, por ejemplo


Veremos nuevamente las calles llenas de militares.

Las veremos uniformadas, con la porra alzada y el cara al sol como banda sonora en un Madrid sitiado.

Veremos las calles ocupadas por el ejército y la policía que husmeará en los barrios quién habla alto, quién se amotina.

Lo veremos porque ya están llegando.

Ya están babeando, ya están recibiendo órdenes, ya están frotándose las manos, afilando sables.

Como si fuera otro tiempo, no tan pretérito, de caudillos y penas de muerte al alba.

Esto sucederá en Madrid, ya está sucediendo: Golpes, sangre, golpes, detenciones en Vallecas.

Golpes, golpes, golpes.

La pandemia es la excusa para estrenar las taser.

La pandemia es la coartada para reprimir con saña.

Si les importaran nuestras vidas no habría ghettos, ni mercenarios patrullando.

jueves, 3 de septiembre de 2020

Martín Villa


 Todos sabemos que hoy declara Martin Villa por los asesinatos del 3 de marzo en Gasteiz, de Arturo Ruiz y así hasta doce acribillados a balazos en aquel tiempo.

Como no podía ser de otra manera ha salido en su defensa una piara de sindicalistas y ex presidentes.

Argumentan los valores democráticos del susodicho y las bondades de la Transición. ¡manda huevos ¡

Como si ahora mismo gozásemos de una democracia ejemplar y los muertos fueran el peaje inevitable para poder disfrutar cada cuatro años de ella.

Sucede que no es así y lo saben.

Sucede que la impunidad fue el pacto más sangrante que hicieron y que fueron apuntalando uno tras otro, década tras década hasta hoy.

Son todos cómplices de la España traicionada que lleva los nombres de sus victimas por esta tierra amnésica.

Sucede que casi todos los que apoyan a este tipo tienen cadáveres que esconder en el armario: traiciones, oscuros acuerdos, terrorismo de estado, intervenciones genocidas en el extranjero… y un largo etcétera.

Son casi todos portavoces de una democracia que avergüenza, que encarcela, que mutila libertades.

Que se empeña en pasar página y en ignorar a los asesinados.

Hoy brindo mientras declara Martin Villa. Ojalá sea el primero de tantos.