domingo, 22 de septiembre de 2013

La victoria

Viñeta de Kalvellido

Como será la victoria
cuando comprendamos que nadie merece una vida de esclavos.
Nadie.
Ni los hombres ni los pájaros.
Cuando vivir sea un abrazo,
cuando cantar no sea para callar el espanto,
cuando soñar o reír o mirar de frente sea algo más que una estridencia,
que este desafío irredento de un puñado de locos.

Como será esa victoria llena de pan y de peces,
llena de ternura y de cálices,
llena de letras y de niños riendo a borbotones, libres y felices.

Cómo será ese día
como será ese amanecer
de techos sin hambre,
de dignidades pulcras,
de calles con memoria,
de verdades derramadas como lluvia.

Cómo será ese día.
Como será vivir la vida
sin cadenas ni cegueras.

 Como será vivir una vida de veras.

 

jueves, 12 de septiembre de 2013

A cara descubierta


Viñeta de Kalvellido
Ayer un puñado de fascistas atacaron a cara descubierta. Sin miedo a represalias.
Parece que unánimemente se condena.
Y yo me pregunto, ¿por qué no tenían ningún temor a ser identificados?, ¿por qué se presentan mansamente en la comisaria para entonar el mea culpa?, ¿qué mano negra los protege?
Tal y como están las cosas, es buen momento para los fascistas.
Me temo que esto será sólo el principio.
El hecho de que sean imprudentes a la hora de  exhibir su violencia antigua indica que no son un montoncito de fanáticos, son la carne de cañón de  quienes sueñan con tiempos pretéritos, con los años del paredón y el silencio por dios, la patria y sus cojones.
Van a por todos, ha llegado la hora de barrer las calles de los que les molestan con sus ideas.
No son unos cuantos locos. Son los hijos de quienes, no hace tanto, pasaron a cuchillo a millones.

 

martes, 27 de agosto de 2013

Rèquiem


Viñeta de Kalvellido
Van a morir. Los matarán. Con excusas de salvapatrias. Caerán los cuerpos como caen las balas, como caen las bombas, como caen las lágrimas.
Van a morir, todo está listo.
Caerán abatidos, masacrados, reventados.
Caerán los niños, caerán.
Caerán los viejos, caerán.
Caerán uno tras otro, sin edad, sin pecado.
Van a morir o a malvivir en tierra ocupada.
Van a morir o a malmorir en su tierra quemada.
Los dioses de barras y estrellas
calientan el infierno con sus falacias.
Desean muertos para alimentar la hoguera.
Muertos que son menos muertos porque viven lejos.
Muertos que son menos muertos
porque tienen su credo.
Muertos que son menos muertos
porque les da la gana.

Van a morir.
Después pasarán página
para empezar una guerra nueva
con mentiras nuevas
con las mismas armas.

jueves, 15 de agosto de 2013

Nadie salvarà el amor

Viñeta de Kalvellido

Nadie salvará el amor,
no será posible rescatarlo
si no salvamos primero la mirada.

Porque amar es ver.
Ver que cae la piel o las infancias,
ver que a veces las palabras son estafas,
ver que hay quien se duele entre los muros desahuciados de sus casas,
ver que la risa  es una máscara que cubre quizá alguna lágrima.

Ver que estamos aquí para ser mirados,
para ser amados.

 Nadie salvará el amor
si estamos ciegos,
si caminamos con los párpados zurcidos,
si  la desesperación no abrasa nuestras retinas.

De nada servirá nuestro cariño, cuerpo a cuerpo
si  el espanto crece y crece invisible.

Transparente.

domingo, 11 de agosto de 2013

Decidle

Viñeta de Kalvellido

Si alguna vez no estoy,
si se pierden mis palabras
y el silencio es presagio
de una muerte inoportuna,
decidle que me fui
sin avisar a los cobardes.

 Si alguna vez no estoy,
si pasa el tiempo y alguien recuerda estos versos
y los lee viejos, cansados,
decidle que me fui
sin esperar la victoria.

 Si alguna vez no estoy
y crece el musgo sobre mi memoria,
y otros poetas cantan
y son otros
los que deletrean  su rabia
y otros son los que dejan sus huellas en la nada
y son otros los que letra a letra arañan con dolor las páginas,
decidle que me fui
a buscar quien tuviera como él,
coraje para amar
más allá de la esperanza.

viernes, 9 de agosto de 2013

Escucha, hermano


Viñeta de Kalvellido

Escucha, hermano,
te estamos llamando,

Escucha
nuestros latidos,
mira la distancia breve que hay entre los corazones.

Míranos si puedes,
escúchanos si puedes,
deja que te amemos ahora
que tienes el hambre callada
de los que amaron hasta extenuarse.

Escúchanos
cuando el silencio se haga carne,
cuando el dolor sea hondo y no te alcance el aire,
cuando puedas abrirte en canal
deja que zurzamos con afecto
tu impotencia grande.

 Somos muchos,
somos todos,
diciendo al unísono tu nombre.

jueves, 8 de agosto de 2013

Que no


Que no, que no, que  no creo a nadie.
Que los andaluces no clavan las rodillas en la tierra,
que no a agachan la cabeza,
que no se encogen de hombros,
que no aceptan limosnas,
que no saben  de rendiciones.

Que no, que no intenten engañarme,
que he visto a ese pueblo caminar con sus protestas,
que los veo, día a día, abriéndose paso
decentes, limpios, gigantes.

Que no, que no, que no,
que yo no creo esos cantes,
que su carne está deshecha,
que están rotos por el hambre.

Que no, que no, que no,
que la dignidad les aplaude,
les aplauden  todos
los que saben de su coraje.

Que no, que no, que no creo esos cantes,
que los andaluces avanzan
con sus pies llenos de sangre.