lunes, 18 de octubre de 2010

Èrase una vez

Viñeta de Kalvellido

En rueda de prensa celebrada esta mañana, el presidente del gobierno rodeado de representantes de todos los partidos políticos se declaró en rebeldía.
A continuación repartió a cada unos de los medios allí presentes un extenso dossier explicativo de los cambios que se iban a producir a partir de este mismo momento. Y pasó a detallar los considerados más conflictivos.
Durante más de una hora el presidente, vestido con chaqueta de pana beige, pantalones vaqueros y mocasines expuso sin titubeos el acuerdo al que habían llegado. Comenzó explicando que no habían comunicado al rey sus decisiones, que sólo habían hablado con él para instarle a que abandonara en menos de 24 horas la Zarzuela.
Aclaró que eran tiempos de fortalecer una democracia que desde la transición había caminado torcida, dijo que paradójicamente es una democracia con presos políticos, una democracia donde se prohíbe la libertad de expresión, reunión y pensamiento y que era urgente revisar cada uno de los pasos dados hasta el momento porque han sido intencionalmente equivocados.
A continuación el presidente habló del delictivo comportamiento de banqueros y empresarios afirmando que la prohibición de la riqueza desmedida y la usura es inminente. Dijo que esta medida provocaría descontento en la clase dominante pero que era precisa para, de una vez por todas, conseguir que la pobreza, la explotación, sean cosas del pasado.
Así mismo se refirió a los medios de comunicación más importantes del país reprochándoles su falta de rigor, su manipulación, les recriminó su actitud servil, chabacana, obscena, les aconsejó que dejaran de sentarse a la derecha de los que mandan y que empezaran a decir verdades completas, no falsas verdades, ni verdades a medias.
Así fue el presidente explicando uno a uno cada uno de los puntos acordados, hablo del ejército, de la política de extranjería, de la cultura, de la educación, de la sanidad, del fin de las relaciones sumisas con el imperio, de su propósito de escuchar a los países que por imposición forman el estado español, se refirió a la iglesia como un lastre del franquismo, habló de la situación de los campesinos, del desempleo, de la justicia, de la tortura, uno a uno fue desgranando los propósitos de su nuevo gobierno
Después el presidente dio por terminada la rueda de prensa y salió con aspecto cansado entre la gente. Caminò hacia su humilde casa, en el barrio que lo vio nacer. Compró el pan, selló la lotería primitiva y desapareció escaleras arriba.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

2 comentarios:

  1. La verdad es que esto debería hacerlo el presidente por huebos. Pero no tiene huevos ni pa una mínima parte.

    Abrazos.

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