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lunes, 2 de octubre de 2017

Estàn aquì


El fascismo con su inmensa lengua de fuego está a aquí;
calienta las ideas de frustrados oligarcas,
de nostálgicos,
 de piojosos parlanchines,
de ilustres buscavidas sin pudor ni empatía.
El fascismo abrasa patrias, banderas, desobediencias,
para sacar tajada de la agonía.
El fascismo se cuela  en la rutina,
en Kiev, en Caracas, en Madrid.
Armado con  escasa ideología
suma odio resta vida,
 anhela las razones por las que aquí,
los muertos no tienen nombre,
ni tienen sepultura.

Están aquí,
sapos deformes
con su lengua que envenena
cuerpos, libros, libertades.
Están aquí, otra vez,
una vez más.
Pero no son invencibles.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Aisha Hernàndez


Querida Aisha Hernández:
Aunque haya urgencia también en otros costados de la tierra hoy quiero mirar el lugar donde vives.
Te quieren meter presa por usar las paredes como grito, como papel, como pancarta.
Quieren parar en seco tu vida porque eres una joven que lucha, que piensa, que sueña.
Porque no te rindes y el mundo, ellos lo saben, será un día de los insobornables.
Quieren llevarte presa porque eres juventud rebelde, porque como tú hay otros, porque antes hubo otras Aisha y habrá otras mañana.
Porque no aceptas el destino terrible de vivir a ciegas en un cielo con estrellas.

Que lejos vivimos pero como nos acercan los delirios, como nos hermanan el látigo y las cadenas, como nos asfixia el mismo aliento podrido de los que te persiguen con ahínco.
Pienso en ti y pienso también en los jóvenes de Altsasu.
Sois ya tantos.
¡Tantos ¡
En vuestras manos están nuestros escombros.
En vuestras manos está el porvenir.

…Si os rendís nada será posible.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Tiempo de ausencias


 Aún chirrían demasiadas cosas, pero los muertos de las Ramblas son los que son.
Y la ausencia es la que es.
Ausencia de furia en las calles.
Ausencia de preguntas, que como tambores incesantes, retumben en los oídos de quienes patrocinan, instigan, planean todos estos cadáveres.
Tiempo de ausencias.
Las semanas pasarán, el dolor quedará impregnado en aquellos que vivieron de primera mano el espanto y nosotros, el pueblo manso, seguiremos hasta la siguiente atrocidad y hasta la siguiente.
Tiempo de ausencias.
Me pregunto dónde se perdió nuestra rabia, en què caminos extraños quedó dormida o en què momento preciso fue narcotizada a base de mentiras y confusión.
Me pregunto què fue de nosotros, de los emputecidos, tiroteados, atropellados, hambreados, què fue de nuestros labios.
Què fue de las palabras, de los gestos.
Què fue de la sangre derramada.
Què fue de la memoria.
Del puño, de los dientes apretados.
Ausencia. Tiempo de ausencias.
Pueden ir a peor las cosas, pueden engañarnos más, pueden asesinarnos más, pueden reprimirnos más, asfixiarnos más.
Tiempo de ausencias.
Vacíos de rabia los pueblos claudican ante la barbarie que ya es demasiado cotidiana.

lunes, 3 de abril de 2017

Carta a Casandra


Querida Casandra:
Verás, la justicia que finalmente te ha condenado por enaltecimiento de terrorismo es la misma justicia que aquí, en EH, ha cerrado periódicos y radios.
Es la misma que acusó a los músicos de “Soziedad alkohólica” en el 2006, la misma que nos  obliga a no mostrar las fotos de los presos políticos vascos, la misma justicia que ahora, más allá del Ebro y con la excusa de la ley mordaza, persigue chistes, camisetas, canciones, poemas, opiniones.
El mismo tribunal implacable y fascista con el que has tenido que enfrentarte, ha obligado a muchas personas a sentarse en el mismo banquillo en el que te has sentado tú, esa misma justicia ha ordenado ingresos en prisión, ha mirado para otro lado cuando se ha torturado a periodistas, cuando se han detenido a abogadas…
Querida, quiero contarte algo: en el año 2003, nuestro músico Fermín Muguruza recibió el premio de la música a la mejor canción en euskera, sobre el escenario, habló del cierre por orden judicial del periódico Egunkaria, dedicó el premio a los trabajadores de este periódico y a su director, Marcelo Otamendi, detenido y torturado, los que estaban allí, le contestaron con silbidos y pataleos, para ellos la libertad de expresión era otra cosa.
Hoy en el estado español, la izquierda se solidariza contigo, pero entonces, en el 2003, callaban o pataleaban o daban la razón a esta sinrazón, como hicieron los músicos que estaban presentes en la entrega del premio a Muguruza.
La izquierda que se indigna con tu sentencia, es loable, pero llega tarde.
Es valiente, pero sólo en parte.
Me pregunto a esta hora, ¿qué hubiera sucedido si el acoso a la libertad de expresión en EH se hubiera tomado como un ataque verdadero a la libertad de expresión de todos? ¿nos veríamos ahora con una sentencia como la tuya y revisando los twits, por si acaso?
Creo honestamente  que no.
Pero sigamos.

miércoles, 1 de marzo de 2017

3 de marzo, Gasteiz


El 3 de marzo asesinaron en Gasteiz a cinco trabajadores. A quemarropa.
Más de cien personas heridas, muchas de ellas de gravedad.
 Se paró en seco la ciudad, los que no están acostumbrados a tener miedo lo tuvieron y sin temblarles la voz dieron la orden de los “mil tiros”, de “la mayor paliza de la historia”, de la masacre.
Los que luchaban pagaron con cinco vidas y la impunidad continuó su camino hasta nuestros días.
Hoy todo sigue atado y bien atado, la clase trabajadora desorientada, perdida en las colas del desempleo, detrás de los mostradores de las tiendas, de las barras de bar, re -esclavizada por las ETTs, mendiga en los comedores solidarios, desahuciada una y otra vez languidece en los barrios y en los pueblos tragando toda esta violencia.
Inmóvil y aislada parece que no tiene fuerza para responder a los latigazos que reciben.
Y van pasando los años y cada vez es más grande el abismo por donde son defenestrados los emputecidos. Cada vez son más los que caen en este empobrecimiento insostenible, donde el trabajo no da pa comer, donde el trabajo es casi un espejismo.
 En 1976, en Gasteiz, en toda Euskal Herria, en aquel tiempo en todo el Estado español se plantó cara a este destino fatal que quería condenarnos a la mansedumbre, a la ceguera, a la afonía.
Hoy la condena es firme.
Sentenciada a la miseria, la clase trabajadora no reacciona o lo hace aisladamente o se sienta a esperar que un mesías detenga los ataques.
Da tristeza pensar que tantas vidas tiroteadas por toda la geografía hoy no nos sirvan.
 Sin conciencia, hambreados, esclavizados, aceptamos cabizbajos no salvarnos a nosotros mismos.
¿Hasta cuándo podremos resistirlo?

domingo, 22 de mayo de 2016

El trueque

Yo les juro que a mí me gustaría estar de nube en nube.
Me gustaría ir del amor a la esperanza
 en un viaje interminable donde la risa sea mi único equipaje.
Pero hoy la huelga de hambre es un espejo donde mirarme.
Hay quienes están en la cárcel
mientras se pudre el aire.
Nos falta el jornalero, el joven rebelde, la anarquista.
Nos faltan los pulmones de quienes limpian las calles.
Nos arrancaron de cuajo sus nombres
para castigar el hambre y la osadía
de quienes exigen tierra, alas, semillas.
Nos falta su desobediencia terca,
la voz que no se quiebra.

Hambre ofrecen,
hambre dan,
cambian hambre por  libertad.

lunes, 28 de marzo de 2016

Las raices


Tienen miedo al hombre que fue niño jornalero,
al hombre- campesino que a ratos emigraba pa arrancarse el hambre,
al hombre- hijo,
al hombre –hermano,
al hombre- compañero de mujeres con el brazo en alto.

Tienen miedo a los siglos de memoria
que llevas a rastras por el campo y por las casas.

Tienen miedo a los siglos de sed que agrietan tus palabras,
a los siglos de humillación que parten en dos la esperanza,
a los siglos de explotación que trajeron al presente los jornaleros
cuando todo eran harapos y pies descalzos,
cuando todo eran piojos y trabajo mal pagao,
cuando todo eran palos, y cruces golpeando.

Tienen miedo a tu sudor y a tus reclamos,
a tu dignidad a prueba de trampas y de escarnio,
a tu edad antigua,
al legado que dejaron en la tierra otros aceituneros,
otros hombres y mujeres decentes, limpios.

Tienen miedo, claro que tienen miedo.
Creen que entre rejas no vuelan las ideas.
Creen que entre rejas la rendición es cierta.
Creen que conseguirán arrodillar al hombre que es olivo.
No saben que tu destino es aferrarte al suelo que pisas
hasta  que crezcan las raíces de  la justicia,
hasta que sean los trabajadores dueños
del  pan que amasan,
de la tierra que estercolan
y del techo que nos abriga.

jueves, 18 de junio de 2015

Alfon


Mientras se discute por un chiste, por unos curas, por unos quítate tú pa ponerme yo, resulta que Alfon ya está en el talego, punto y aparte.
Y antes de Alfon hubo otros tantos y después de Alfon habrá otros tantos puñados.
Y así las cosas, por un lado el alegre folclor democrático y por el otro la España más rancia golpeando con su maza a los que les molestan.
Décadas de nausea.
Décadas de fascistas travestidos.
Décadas de ilusiones amputadas a golpe de urna y de farsa.
Décadas de montajes, de tortura, de hostigamiento, de muertes sin culpables.
Décadas de mascarada, de opereta siniestra.
Décadas que son siglos donde nada cambia.
Porque ni la calle, ni la verdad, ni la justicia son nuestras.
Porque la libertad es una cadena larga que a veces ahorca pero nunca se suelta.
Y está bien eso de ir a los ayuntamientos en bicicleta, eso de bajarse los sueldos y quitarse las corbatas y cantar la internacional con el puño en alto.
Pero a mí me suena a cínico.
Son muchos los que están entre rejas mientras se sueña el sueño dulce de su democracia cadavérica.

martes, 31 de marzo de 2015

Ya la gente


Ya la gente no tiene trabajo y si lo tiene es  precario.
Ya la gente no tiene casa y si la tiene no puede pagarla.
Ya la gente no tiene ahorros y si los tiene, la urgencia de vivir le obliga a gastarlos.
Ya la gente no tiene comida y si la tiene la ha mendigado o la toma prestada de los supermercados.
Ya la gente no tiene calor en invierno, no tiene luz en el techo, no tiene agua para llenar las lágrimas que se resecan con tanto dolor a bocajarro.
Ya la gente no tiene palabras y si las tiene no puede usarlas y si las usa puede terminar  encarcelado.
Ya la gente no tiene derechos. No tiene zapatos. No tiene plazas, ni calles, ni piedras.
Sólo tiene dioses de barro y alcahuetas.
Solo tiene dentera.
Solo tiene una esperanza que  desespera.
Sólo tiene huesos castigados, memoria acribillada, fascismo de toda ralea.
Y cada día más grilletes,
más jaurías,
más  jaulas y pesebres.
Ya la gente está en pelotas, nada tiene, sólo tiene su presente.

miércoles, 25 de marzo de 2015

No importa


Detenciones en EH, como son vascos, no importa.
Detenciones de sindicalistas, como son jornaleros, no importa.
Detenciones en manifestaciones, como son subversivos, no importa.
Detenciones de seguidores del Rayo, como son de barrio obrero y combativo, no importa.
Detenciones día tras día.
Nada importa a la democracia.
Nada importa a los demócratas.
Ni los muertos de antes, ni Iñigo Cabacas.
Ni los suicidados, ni los que pierden ojos.
Ni los emigrantes ni sus cuerpos tiroteados.
Ni los viejos muertos de frío, ni los viejos muertos de olvido.
Ni los niños desnutridos, ni los niños viviendo a la intemperie.
Ni los que se van, ni los que se quedan.
Ni los que enferman, ni los que se cortan las venas con la impotencia.
La democracia mira pa otro lado, nos da la espalda, nos pisotea.
Su nombre es el salvoconducto de los miserables.
En su nombre…..
Las cárceles se llenan, los países se vacían.
En su nombre dejan en carne viva la libertad y la justicia.

viernes, 20 de marzo de 2015

Quèdate quieto


Quédate quieto,
hay luto en el aire,
no debes decirlo,
no puedes cantarlo,
no puedes  gritar
que la vida se muere,
 se muere.

No puedes
 apedrear al hombre que  cercena los ayes,
no puedes castigar el crimen con tu fuego suave,
no puedes clavar la rabia en sus días alegres.
No puedes,
no puedes,
la vida se muere,
se muere.

 Erre que erre encarcelan
la roja ilusión de parir un mundo en orden.

Quédate quieto,
hay luto en el aire,
no hay mártires,
tan sólo, dormidos, los hijos,
tan solo el silencio del hambre,
tan sólo el escuadrón de la muerte
acechando por si alguien se mueve.

 Quédate quieto,
lo dictan las leyes.

miércoles, 18 de marzo de 2015

No podemos rendirnos


No podemos rendirnos,
no ahora que caen en  pedazos las alas
todas las alas.
No ahora que rompen en añicos las gargantas,
todas las gargantas.
No ahora que el silencio se esparce por el suelo vencido,
no ahora que masticamos el espanto como si fuera pan enmohecido,
no ahora que  las leyes  convierten en ruina el ardiente canto, la palabra que edifica.
No ahora  que gota a gota,
se desangran los futuros.
No ahora que ojo por ojo,
se arrodilla,
se acribilla,
se asesina,
a los que salen a preguntar,
a los que salen a aullar,
a los que salen con los dientes apretados,
con su rabia a borbotones,
baratos de egoísmo,
preñados de alegría.

No podemos rendirnos.
No ahora,
no mañana,
hay nombres propios  repartidos por las calles
que se niegan a callar,
que se niegan a morir
sin dar la última batalla.

lunes, 16 de marzo de 2015

Què serà de nosotros


Qué podremos hacer o decir mañana
si ya todo está prohibido:
Juntarse tres o cuatro,
escribir en las paredes,
señalar a los de siempre.

Prohibidas quedan la risa,
las alas inquietas,
la canción que desata.
Prohibido el amor cuando se rebela,
prohibidos los jóvenes, la paz, la democracia de veras.
Prohibidas las brújulas que nos llevan
a lugares donde aún quedan primaveras,
prohibido vivir a pleno pulmón
prohibido morir de pie,
prohibido mirar de frente,
prohibida la palabra que, ronca,
nunca se queda exhausta.
Prohibido el coraje
de plantar cara al sistema.

Què serà de nosotros mañana,
si es legal sólo el silencio
y la  necia indiferencia
de quienes callan a esta hora
que  hay voces  entre rejas.

martes, 20 de enero de 2015

Mano dura


Alambre de espino, muros, fronteras,
celdas, cámaras, delatores, espías,
mordazas, leyes, multas, golpes.
Policía de paisano,
policía en pie de guerra,
policía.
Represión, tortura,
represión, silencio,
represión.
Que estén quietos ,
que estén quietos mientras les jodemos,
que estén quietos y en silencio…
Si se mueven, mano dura y a la cárcel,
si se quejan, mano dura y a la cárcel,
si se juntan, mano dura y a la cárcel.
A por ellos, a por todos,
a por ti, a por mí, a por nosotros
que las leyes se escriben pa
 tenernos callados
mientras nos roban  tiempo, destino, salario.
¡A por ellos, a por todos,
mano dura y al pesebre!

sábado, 17 de enero de 2015

El delito


Hasta mover los labios va a ser delito,
hasta morirse de hambre,
hasta dormir a la intemperie.
Va a ser delito  amarse con andrajos,
 reírse sin motivo,
enloquecer a todo trapo.
Va ser delito respirar aire limpio cuando todo está podrido,
señalar los lutos de los  están vivos,
arrimarse a banderas, a templos, a fronteras
que no sean las correctas,
arrancarse con rabia la pena de vivir este tiempo lento de utopías
lento,
lento,
lento.
Va a ser delito ponerse
de pie en un mundo que encarcela
los gestos, las palabras, las ideas, las quejas.

En nombre de la libertad
la justicia fabrica  cadenas
para ti, para mí,
para los que nos negamos a existir
en el bostezo y en la indiferencia.