miércoles, 29 de noviembre de 2017

Día internacional de solidaridad con Palestina


Pido silencio mientras escribo.
Pido silencio para escuchar los gritos.
No entretengan mi canto con estrellas
ni con dioses que asesinan.

Es de noche y continúa anocheciendo.
Pido silencio mientras escribo,
no me den la mano,
la tengo entretenida con esta poesía.

Pido silencio,
silencio es todo lo que pido,
silencio mientras escribo y sumo
cada uno de los gritos
a los gritos de hace un segundo.

Pido silencio.
Es todo lo que pido.
La noche se alarga,
los crímenes hacen daño con su ruido.

Yo estoy aquí,
Yo estoy aquí
Y no sirvo de nada.


Poema del libro Canción inútil para Palestina, 2007. Silvia Delgado.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Pelo en pecho


Estos días la violencia contra las mujeres está en el discurso de casi todos.
La mayoría nos escandalizamos con los asesinatos, con los golpes, con los insultos, con los desprecios.  
Las violaciones están en la boca de todos, el “no es no” se prodiga por internet. Juana estuvo en la casa de muchos de nosotros y muchos conocemos o hemos vivido en primera persona, la violencia del macho contra la esposa, madre, hermana o compañera.
Es decir, defendemos lo correcto, sentimos empatía, difundimos videos… El color morado nos viste, adorna o maquilla.
Yo tengo la sensación de que los machistas son como los fachas. Aguantan su impostura con lacitos y proclamas, pero si se les lleva la contraria sacan la lengua e insultan. Llaman feas a las mujeres que no hacen la política que les gusta, amenazan a las que señalan sus comportamientos infames de caverna, hablan en nuestro nombre, babean si ven tetas gordas, desprecian a las que son viejas.
Los machistas que se dicen feministas van a las manifestaciones llevando camisetas que dicen “yo te creo”, “fuck patriarcado” o “contra el mal general feminismo radical”, pero intramuros el pelo en pecho y los cojones ocupan su sitio. Ellos leen y ellas friegan.
Como los demócratas que piensan que con Franco vivían mejor, los feministas impostores saben que con el machismo viven sus vidas mejor.
Y por supuesto no están dispuestos a hacer nuestra revolución.

lunes, 20 de noviembre de 2017

20-N El puerco


La Ley de Memoria Histórica de 2007 obliga a quitar todos los símbolos y monumentos que exalten el franquismo. Sin embargo, existen calles y edificios, placas conmemorativas e insignias que ensalzan a altos cargos y funcionarios franquistas.

Mientras respire saludable en cada renglón de la historia,
mientras no sean vencidos y arrancados sus honores,
mientras sea acunado con sus sables,
y su estertor no sea celebrado por los que lo sobrevivieron,
vive el tirano.

Mientras los nostálgicos con el brazo en alto peregrinen hacia el valle, 
mientras se apelotonen en las iglesias para esperar el milagro de su retorno,
mientras por las calles se paseen generales y fieles  mirando sus nombres propios escritos en mapas y en paredes,
vive el tirano.

Vive en la cruz y en la estatua.
en uniformes y calendarios,
en fachadas, en aspas, en flechas,
en el águila que sobrevuela paciente y hambrienta,
en misas dominicales y
en canciones impúdicas cantadas al sol y por la cara.

Vive el tirano, claro que vive.

Y mientras viva con paz su memoria ultrajante
los que sí merecieron una tumba noble
arañaràn la tierra hasta hacernos sangre.



sábado, 11 de noviembre de 2017

Me renacen


Cuando amanezco derrotada porque no encuentro el fósforo que incendie mi rebeldía, cuando no soy capaz de ver victorias por ninguna parte, cuando todo esto me sucede, miro a las mujeres.
Pero no a las que alumbran la historia con su luz, no a las que tienen sus nombres escritos con mayúsculas, no.
Miro a las mujeres sencillas, a las que hacen que este mundo sea menos fiero de lo que muchos desearían.
Estas mujeres que me ayudan a recuperar la esperanza casi siempre son humildes, casi siempre son apaleadas, casi siempre ignoradas.
Viven sus vidas a trompicones, asediadas por el hambre y por la guerra, viven pobremente sorteando el plomo, esquivando a los dioses. En pie frente a los golpes.
Desafían a quienes destruyen sus casas y disparan a bocajarro a los niños.
Viven pariendo en los controles militares. Pariendo sin luz ni agua. Pariendo vida en la barbarie.
Estas mujeres colosales en coraje, inmensas mujeres de olivo, acarrean el agua en sus pueblos ocupados, se levantan al alba para acompañar a los hijos a las escuelas y sortear el muro infranqueable, recuerdan a los mártires y salen a la calle para señalar a los culpables.
Buscan como liberarse, como volver a su tierra, como conservar la memoria en estos tiempos de cobardes.
Y no tienen una sola tregua.
Ellas son las que me renacen.
Por cierto, hablo de Palestina, de sus heroicas mujeres.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Què verguenza


Qué vergüenza da España, esa España patriotera de toros, fútbol y mantilla.
Esa España que bendice la ira desatada contra las urnas.
Esa España que sabe mucho de odio y poco de poesía.
Qué vergüenza dan sus caras gastadas por el sudor y el hambre, qué vergüenza verlos pidiendo a pleno pulmón respeto a la ley y el orden.
Qué vergüenza dais españolitos, esclavos de viejas ideas, lameculos de caciques, mamporreros de quienes roban a vuestros hijos pan y salario dignos.
Qué vergüenza siento cuando desfiláis sin sentido, casi descalzos casi famélicos.
Qué vergüenza, por dios, qué vergüenza, vuestro trabajo esforzado, vuestras penurias al viento, vuestra fiereza desperdiciada en banderas rojigualdas, en misas de brazo alzado, en plazas atiborradas de aguiluchos y de necios.
Españoles vergonzantes, vosotros que veis a dios y al rey como superhombres, vosotros que no queréis una nueva patria, ¿es que no tuvisteis sed, es que no tuvisteis deudas?, ¿acaso vuestros hijos no enfermaron?, ¿llegáis a fin de mes con luz y agua potable?
Españoles, qué vergüenza, otra vez os alegráis de la mano dura y el golpe, de la cárcel para aquellos que no admiten las derrotas.
Españoles, miraros las manos ásperas, miraros la espalda dañada, miraros los pies a rastras camino de las limosnas.
No seáis otra vez la vergüenza de esa España que se alza con el puño levantado.
De esa España que murió arruinada y está dispuesta a nacer por la democracia.
No seáis otra vez la vergüenza de esa España que empieza a morir de rabia.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Puede ir a peor


Puede ir a peor.
Puede haber más detenciones, pueden perseguir a más independentistas, a más tuiteros, a más maestros, a más cantantes, a más poetas, a más políticos, a más rebeldes, a más desobedientes, a más viejos, jóvenes, mujeres, hombres.
Pueden seguirte por las redes y darte caza.
Cazarte en casa o en la calle.
Pueden enviarte a la cárcel y olvidar después tu nombre.
Pueden ponerte multas por evitar desahucios, por llevar una camiseta, por votar, por iniciar debates, por escribir, por denunciar, por levantar el puño, por temblar de frío, por quejarte en silencio o a gritos.
Pueden hacer que te calles con golpes o presidio.
Pueden hacer lo que sea pa que  obedezcas.
Pueden convertir esta tierra en una cárcel inmensa, en una cárcel de miedo, en una cárcel sin rejas.
Pueden ir a peor las cosas,  claro que pueden.
Porque el pueblo que ni come ni trabaja está quieto y agarrado a la bandera  rojigualda. En lugar de combatir contra ella y sus cadenas prefiere conformarse con las migajas de libertad que le quedan.

domingo, 5 de noviembre de 2017

¡Que despierten los ciegos!


Que despierten los pueblos
que caminan ciegos.
Se acercan las bestias
a conseguir la victoria
del hambre y del plomo,
del hambre y del miedo,
del tiro en la tripa,
del sable oxidándose en sangre caliente
mientras ellos duermen.

Que despierten
los que nunca se atreven
a mirar el terror de las muertes.
Abrid esos ojos malditos, esos párpados quietos
que las cruces antiguas se agitan sin miedo.
Vendrán a por todos,
también a por ellos,
también querrán hacer con sus huesos
astillas para el fuego.

Que despierten los ciegos,
vienen a por todos.

También a por ellos.