domingo, 15 de enero de 2012

La soledad


Viñeta de Kalvellido

Esta es una sociedad obligada a vivir en soledad.
Todos juntos podemos, uno a uno, no hay remedio.
En nuestras casas, que son celdas, masticamos armoniosamente impotencia.
Y se suicidan los ancianos o se aburren los niños o se calma la furia con futbol, misa, temores.
El aislamiento es una victoria para los que rentabilizan la miseria.
Hacernos creer que lo que sucede es culpa de nuestro derroche, de nuestra pereza, es lo mejor que puede suceder para que nada cambie.
Y así, si interiorizamos este discurso de por mi culpa, por mi gran culpa, por mi putísima culpa, los que mandan, campan a sus anchas repartiendo resignación que es lo mismo que salarios a la baja, desahucios sin protestas, hambre a manos llenas.
En fin, que al dividirnos en pobrezas, al separarnos por cantidad de deudas o hipotecas, al fragmentarnos con esclavitudes de primera o de tercera, nos volvemos autistas en estos tiempos de látigo y cadenas.
Y nada es peor para el futuro que sentirse atrapado por la siniestra profecía de “siempre ganan los mismos”

jueves, 12 de enero de 2012

Los muros


Viñeta de Kalvellido

Los muros y alambradas que se levantan parten en dos la tierra.
Para que los de dentro se sientan a salvo se construyen murallas que dejan fuera la hambruna o la desesperación.
Y si alguien se cuela por las rendijas, si alguien se atreve a desafiar el porvenir violento de sus vidas, si alguien desea salir del ayuno, de los harapos o de la metralla es aporreado en las calles o en las celdas.
Porque es delito ser pobre, ser un invisible, ser un don nadie.
Es un crimen buscar abrigo, buscar salario, buscar letra o pan o pueblos sin sables.
Porque es mejor amontonar los cadáveres lejos, al otro lado huelen menos.
Y este espanto de mirarlos como si fueran algo molesto abre de par en par las puertas del fascismo.
Y este horror de no compartir con ellos siquiera esta pizca de rabia o de ternura, este horror de culparles de las cadenas que sujetan nuestras miserias me hace pensar que quizá dentro de nosotros mismos están los muros más infranqueables, los que sólo se derribarán si nos vemos todos como iguales: supervivientes en un mundo de barbarie.

domingo, 8 de enero de 2012

Los sindicatos mayoritarios


Viñeta de Kalvellido

Los sindicatos mayoritarios deberían usar, ahora más que nunca, la palabra incendiaria, deberían ser rebeldes y no sentarse en la mesa de nadie.
Deberían salir a la calle, ser claros, contundentes, valientes, insobornables.
Deberían mantenerse en pie para que los derechos de los trabajadores no caigan a pedazos sobre la tierra, para que la pobreza no sea el pan nuestro de cada día, para que no crezca esta esclavitud que nos apea de la vida.
Deberían ser ejemplares y reventar el cielo con sus gritos.
Pero guardan silencio o esperan su turno y balbucean.
Los sindicatos mayoritarios avergüenzan a cualquiera, están presentes en las crucifixiones y no se quejan, son el muro de contención del abuso y la prepotencia, cortejan a los caudillos de chequera, recogen prebendas y se las reparten sin decencia, ponen el palo en la rueda a esta multitud que no piensa acomodarse en este destino de mierda.
En fin, los sindicatos mayoritarios llevan nuestra tumba a hombros y o no se enteran o son tan criminales como la chusma de guante blanco que fabrica las cadenas.

sábado, 7 de enero de 2012

Hasta ganar el pulso


Viñeta de Kalvellido

Hoy pudieron comprobar desde Madrid que este es un pueblo que va por delante, que arrastra el yugo de sus políticas vengativas pero que pronto conseguirá quitarse ese peso de encima.
Aunque les joda, una vez más, Bilbao fue una inmensa metáfora.
Más temprano que tarde abrirán las puertas de las cárceles.
Porque no se puede ignorar más siglos este grito de justicia.
Aquí no nos rendimos.
Aquí desafiamos la insolencia de su indiferencia.
Aquí llenamos las calles de voces que castigan su autismo.
Hasta ganar el pulso.
Hasta que vuelvan a casa.
Hasta que se cumpla esa ley que hace trampas.

jueves, 5 de enero de 2012

Vivir en Babia


Viñeta de Kalvellido

Hay quien opta por vivir en Babia, por ignorar lo que se avecina, por justificar medias que son más delictivas que democráticas.
Es una opción de vida mirar para otro lado, encogerse de hombros, y seguir pa`lante como si el camino no hubiera sido cortado con paro, desahucios y hambre.
Desde luego que hay quienes eligen todo tipo de eufemismos, de perdones, de olvidos sin rencores.
Hay quien afirma que todo seguirá igual, y no quieren ver que argumentando así llenan de criminales el pesebre.
Desde luego que no es para esa gente para quienes están comprando gases lacrimógenos a destajo. No.
Mientras en las calles la sangre hierve. Mientras la palabra, el puño, la voz, el canto se prepara, ellos estarán viendo a sus hijos crecer como crecen las deudas, creyendo que la vida sólo aprieta en sus cuellos, que son pobres por mala suerte.
Y mientras ahí fuera el combate acecha, millones de casas serán fortalezas de conciencias que nunca despiertan.

martes, 3 de enero de 2012

La democracia despide mal olor


Viñeta de Elroto.

La democracia despide mal olor.
No sólo porque esconde cadáveres insepultos, también porque sus desagües nunca fueron saneados y hoy día es difícil estar cerca de ella sin sentir la podredumbre que emana de su pústulas.
Pensar que esto puede cambiar porque votamos cada cuatro años es de una ingenuidad tan delirante como idiota.
Sólo con mirar cómo amenaza por boca de los elegidos es la prueba irrefutable.
Morir matando, parece que nos cuenta.
Agonizar podrida mientras la gente aprieta el salario y no le cunde.
Defender la poca vida que le queda a golpe de miedo y amenazas.
Y debemos alimentar a esta criatura nauseabunda aunque nos quedemos con hambre, debemos taponarnos la nariz para limpiar su historia, debemos soportar su agonía. sólo porque dicen que es el mejor de los males posibles.
La democracia apesta aunque un puñado de charlatanes sin olfato eche perfume sobre sus heridas

lunes, 2 de enero de 2012

El 7 de enero


Viñeta de Kalvellido

O sea que el juez Marlaska autoriza la manifestación en Bilbao pero con algún que otro pero.
Vigilará de cerca para que ni uno sólo lleve la fotografía de su familiar encarcelado y enfermo, de su amiga presa muy lejos, del vecino que ya cumplió la condena pero aún está entre rejas.
Controlará el lenguaje, no vaya a ser que se diga algo que no convenga a su sus oídos castos.
En fin que Marlaska desea una mani con hombres y mujeres en fila india, ordenados de la A a la Z, con las manos en los bolsillos y la rabia sepultada por la fuerza.
Y yo me pregunto, ¿no le basta a este juez con saber que todo un pueblo, todo, a pesar de sus pueriles condiciones saldrá el día siete para reclamar simplemente la justicia que niegan con sus leyes?
A la orden de ¡fuego! su jauría atacará.
A la orden de ¡paz! Este pueblo recorrerá las calles con dignidad y que no le quepa duda, lo hará hasta el final.