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lunes, 20 de marzo de 2017

Los combatientes y editorial Reflector


Ignorados, los combatientes perpetúan sus sueños pese a todo.
En selvas o sobre asfalto, de manera individual o colectiva van cambiando el mundo poco a poco.
 Nutren las utopías armados con ideas. A veces con fusiles, a veces con palabras o pancartas, a veces atados con cadenas en las casas desahuciadas o en los muros que separan las patrias. A veces en pie, inamovibles, frente a los tanques de guerra… mueren y renacen una y otra vez por los siglos de los siglos.
No llevan uniforme, ni siquiera cuelgan medallas oxidadas, sus pechos van al descubierto y reciben los disparos de la vida con la entereza de quienes saben que algún día tendrán alguna victoria que sanará sus heridas.
No les hablo de soldados, aunque quizá sí.
Les hablo de los que combaten en esta guerra cotidiana de violencias feroces, de feroces indiferencias
Sus armas son letales aunque no derramen sangre.
Les hablo de los que se niegan a aceptar que la miseria es culpa de los pobres, les hablo de los que señalan la podredumbre, de los que asamblea tras asamblea van esparciendo conciencia, les hablo de las mujeres, de los emigrantes, de las campesinas, de los trabajadores, de ese universo emancipado, pequeño pero firme que apuesta por la justicia.
Y también les hablo de poesía, de poemas insurrectos que se cuelan entre las grietas de un sistema que nos depreda y aísla.
Les hablo de poetas desobedientes, de editoriales subversivas, les hablo de Editorial Reflector, por ejemplo.
 Frente una realidad desoladora y como otros combatientes, Reflector también dispara.
La poesía en sus manos se convierte en un AK47.


lunes, 18 de mayo de 2015

En pie de paz


Mi pueblo está en pie de paz aunque les duela.
Aunque el silencio de nuestros quebrantos sea costumbre desde tiempos pretéritos,
aunque los justos claudiquen y besen las manos de los màs podridos,
aunque los verdugos aprieten la soga  a quienes agitan las alas,
aunque se hagan los sordos,
aunque nos miren sin ver nuestras ganas,
aunque nos aten en corto,
aunque nos llenen de cárcel,
aunque nos claven sus leyes
con  mano dura,
con  palabras infecundas,
con  odio preñado de tortura.
.
Mi pueblo está en pie de paz,
 a pesar de la insolencia,
 a pesar de la hiel,
 a pesar de su guerra.
mi pueblo está en pie de paz
aunque les duela.